Entrevistamos a Álvaro García de CIDAUT

“Para transformar a las empresas tenemos que transformar primero a las personas”

Álvaro García lleva más de 20 años trabajando en la Fundación Cidaut, un Centro Tecnológico nacido para potenciar la competitividad y el desarrollo industrial en empresas que operan en los sectores más competitivos y exigentes de la industria como el del transporte, y el de la energía, entre otros.

Desde el año 2015, Álvaro está al mando del Área de TIC e Industria 4.0, grupo multidisciplinar desde donde se pilota la estrategia y proyectos de automatización y transformación digital en industria, de la mano de las nuevas tecnologías habilitadoras.
– ÁLVARO¿CÓMO VALORAS LA IMPORTANCIA DE ESTA REVOLUCIÓN QUE ESTAMOS VIVIENDO?

Gracias a vosotros por hacerme un hueco y enhorabuena por vuestra apuesta decidida en este proceso de transformación digital.

Desde luego es un momento apasionante porque los cambios siempre lo son. Pero no creo que todos los actores que forman parte del cambio estén viviendo este momento de la misma manera.
Cuando hablamos del proceso de transformación digital existen dos velocidades claramente diferenciadas. Precisamente por los desafíos que implica un cambio tan importante en un sector como el industrial, donde conviven empresas con naturalezas muy diferentes.
Tenemos que transformar a las personas

“EXISTEN DOS VELOCIDADES CLARAMENTE DIFERENCIADAS EN EL PROCESO DE TRANSFORMACIÓN DIGITAL POR LOS DESAFÍOS QUE IMPLICA”
Álvaro García - Para transformar la industria primero hay que transformar a las personas

Por un lado, tenemos a un gran número de pymes y de empresas familiares donde existen mayores dificultades de recursos para afrontar los cambios y donde la transformación digital depende de factores externos.

Y por otro lado tenemos grandes empresas. Donde ya se ha iniciado una transformación de procesos con una cultura corporativa arraigada en la mayor parte de sus empleados.

Por lo que lo más natural es que sean estas grandes compañías las llamadas a tirar de esta transformación digital y acelerar la cadena de cambio.

Pero la realidad es que estas empresas tractoras, como las llama Verónica Pascual, CEO de ASTI y presidenta del Grupo de Trabajo Regional de Industria 4.0 en Castilla y León, necesitan también de un ecosistema tecnológico para adaptarse a todos los cambios globales del tejido industrial. En el caso de las empresas pequeñas además de un cambio en las prioridades respecto a la Industria 4.0. Las necesidades de financiación van a ser importantes.

Por eso creo que necesitamos potenciar todavía más la estrategia nacional para la Industria 4.0. Con esquemas de colaboración entre entidades públicas y privadas, y desarrollar modelos de financiación mucho más eficaces.

Y ¿cómo deberían plantearse los modelos de financiación para ser más eficaces?

Se van dando pasos. Hay en marcha algunas líneas de financiación, a nivel regional, nacional y europeo, que buscan la actuación conjunta y coordinada del sector público y privado.
Sin embargo, es importante que estos programas se apoyen en casos de éxito aplicados. Más allá de una fase preliminar de diagnóstico que no profundiza en entender las necesidades reales de las empresas para ofrecer respuestas específicas y adaptadas.

Evento en CIDAUT

Con esto quiero decir que no se necesita únicamente financiación. Sino que venga además acompañada de un ecosistema tecnológico que la ejecute y la lleve a término con un retorno efectivo.

Falta ese papel de guía, alguien que entienda el problema real y traduzca los puntos de dolor para encontrar posibles soluciones personalizadas.

Con esto quiero decir que no se necesita únicamente financiación. Sino que venga además acompañada de un ecosistema tecnológico que la ejecute y la lleve a término con un retorno efectivo. Falta ese papel de guía, alguien que entienda el problema real y traduzca los puntos de dolor para encontrar posibles soluciones personalizadas.

¿Cómo va a ser ese futuro? ¿Hacia dónde nos estamos dirigiendo?

Cuando hablamos de Industria 4.0 hablamos de un nuevo escenario digital. Las personas, los procesos y las máquinas interactúan de manera integrada gracias a la adopción de una serie de tecnologías capaces de mejorar nuestros procesos productivos. En este escenario tenemos la capacidad de integrar todo el conocimiento disponible de todos y cada uno de nuestros procesos. Lo que nos va a ayudar a tomar decisiones de manera más ágil, basándonos en información contrastada y en tiempo real.

Cuando hablamos de Industria 4.0, hablamos de un nuevo escenario digital en el que las personas, los procesos y las máquinas interactúan de manera integrada

En alguna ocasión te he escuchado decir que la industria 4.0 tiene dos componentes principales: colaboración y personas. Puedes hablarnos algo más de este concepto?

Sí, es algo que he aprendido, repito frecuentemente y que tiene su origen en cómo hemos afrontado los cambios tan disruptivos producidos en los últimos cinco años.

Por un lado, ya hemos asumido que nos enfrentábamos a algo totalmente nuevo e incluso desconocido y, por otro lado, hemos comprobado que no contábamos con expertos en estas tecnologías capaces de adaptar rápidamente las nuevas soluciones y formar al personal de nuestras plantillas.

Partiendo de esa base para transformar a las empresas tenemos que transformar primero a las personas.

Una vez identificados esos perfiles para liderar cambio, el siguiente objetivo es implementar una metodología de trabajo colaborativa para que puedan crear una red de conocimiento compartido.

Pero esta colaboración no debe entenderse como una forma de trabajar únicamente dentro de la compañía. Las organizaciones tendrán que reinventarse y apoyarse en una red de socios tecnológicos para hacer frente a la velocidad que requiere este cambio.

Estamos hablando de un proceso muy complejo y en el que los resultados pueden llegar a tardar años. En este sentido, la colaboración se hace imprescindible para no quedarse atrás.

Entonces, ¿la colaboración es algo innato de estos ecosistemas de cambio o surgen como necesidad para suplir la falta de inversión pública?

Podría decirte que si a ambas preguntas. Por una parte, estamos evolucionando a un modelo basado en ecosistemas que permite hacer frente a cambios de manera adaptativa. Y por otra parte, sería muy complicado mantenerse al día en un entorno tecnológico tan competitivo y con alta incertidumbre sin el apoyo de los partners tecnológicos, que apuestan también por no descapitalizar un conocimiento que se tarda años en consolidar.

Las organizaciones tendrán que apoyarse en una red de socios tecnológicos para hacer frente a la velocidad que requiere este cambio

MonoM Industry Lovers

¿CREES QUE EN ESPAÑA NOS CUESTA MÁS SER COLABORATIVOS QUE EN OTROS PAÍSES?
En España tenemos una cultura que tiende a ocultar información que consideramos propia o importante en “silos”.

Y es normal que no queramos compartir nuestro know how, o que una empresa no quiera dar a conocer qué está desarrollando y con quién lo está haciendo.

Pero esta cultura puede convertirse en un problema en este nuevo paradigma de conectividad. Por suerte contamos ya con muchos ejemplos que muestran los beneficios de este entorno colaborativo.

Uno de los primeros y para mí más importantes fue cuando Ángel García Bombín, entonces jefe de producción en Sonae Arauco Valladolid, tuvo la valentía de transformar la fábrica y sus procesos con el objetivo de encontrar una serie de partners y start-ups capaces de mejorar y aunar el conocimiento que ya tenían en la planta con la construcción de un gemelo digital aplicado sobre la toma de decisiones.

Y no solo eso, sino que ayudó compartiendo su experiencia mostrando que era posible recorrer el camino y cómo hacerlo. El resultado fue muy bueno y eso empezó a favorecer un cambio de mentalidad de algunas empresas. Empezaron a asumir que, aunque sus procesos mejoraran se podían mejorar….